A finales de los 80 Michael Jackson lanzó la decepcionante película “Michael Jackson: Moonwalker”. Que de película tenía más bien poco ya que prácticamente era un recopilatorio de videoclips en versión extendida. Pero bajo ese mismo nombre también salió a la venta un videojuego para la Megadrive de lo más curioso. Básicamente se trata de un videojuego de plataformas como tantos otros que se hicieron en esa época pero con la peculiaridad de que la finalidad es rescatar niñitas machacando a los malos bailando (ya sean mafiosos, vándalos macarras, soldados o zombies), bueno, y convirtiéndote en robot gigante si eres capaz de coger los meteoritos.
Realmente el juego es una joya y consigue hacer pasar el rato mientras escuchas las canciones de Jackson una y otra vez repetidas al más puro estilo politono.
Los controles son realmente sencillos, A: Girar, S: Dar patada y D: Saltar pero es que lo mejor del juego son los “ataques especiales”: Si mantienes apretada la A un poco y la dejas ir, Michael lanzara el sombrero haciendo explotar los malotes de forma mágica y si tienes mucha vida y mantienes mucho rato la A pulsada, Michael nos sorprenderá a todos haciendo bailar hasta la muerte a nuestros rivales. Tambien si pulsas S y la dirección contraria a la que mira Michael nos deslumbrara con un espectacular Moonwalker, que aunque es totalmente inútil, queda muy vacilón.
No os perdáis este genial videojuego que no comprendo como a pasado tan desapercibido todos estos años. Disfrutadlo.
De esta versión del juego no he conseguido encontrar el link para descargármelo pero me encantaría que si alguien lo tiene nos lo hiciera llegar ya que tiene toda la pinta de ser soberbio.
JACJ



nación” donde asistirán las altas esferas del partido nacionalsocialista.
n una iluminación impecable y con una banda sonora IM-PRE-SIO-NAN-TE como ya nos tiene tan acostumbrados Tarantino, la película se me antoja en parte insuficiente ya que la supuesta “trama principal”, la historia de los bastardos, esta poco desarrollada e incluso parece que se le da poca importancia. Posiblemente esto es debido a que originalmente el film debía constar de 10 capítulos y por cuestiones de exceso de metraje se tuvo que reducir casi a la mitad.



ientemente interesante como para atraer al espectador más curioso a las salas de cine pero, es que además, desde el primer plano consigue captar al público con el estilo tan peculiar del reportaje (que puede recordar, ligeramente, en algún momento a la famosa serie “The office”).

se quedará colgado por la nueva sensación pop Hanna Montana, por ello dejará de ser fotógrafo y volverá al instituto donde comenzará su romance. Mayli al descubrir el disfraz de superhéroe de Peter Parker le rebelará que ella es en realidad la famosa cantante Hannah Montana y que comprende lo duro que es llevar una doble vida, eso tocará el sentido arácnido de Spiderman y hará que caiga rendido a sus pies. A partir de ahí vivirán mil aventuras porque los chicos más populares del instituto serán los lacayos de Octopus y el Duende Verde. Estos se convertirán rápidamente en sus enemigos e intentarán hundir la carrera musical de Hannah (porque a Octopus le gusta más el heavy y al Duende Verde le va más el rap) lo que Spiderman no permitirá nunca y arriesgará su vida por ello, en ese momento también aparecerá el padre de Hannah que dudará en si cambiar el estilo de música de su hija para evitar su muerte o si continuar igual aunque arriesgándose a morir porque es el sueño de su pequeña.

i”, donde Lovezno evita la trágica muerte de la madre de Bambi y además no se carga al pequeño ciervo por ser repelente. También me veo venir ya la secuela de “Up”, si es que con la compra de Marvel lo tienen a huevo. Después de un tiempo de felicidad Carl Fredricksen tiene la necesidad de volver a vivir una última aventura (probablemente alguna antigua promesa que le hizo a su difunta mujer que le quedaba para cumplir) y en este viaje encuentra a un extraño hombre llamado Bruce Banner que debido a la pesadilla de acompañante del pobre viejecillo se transforma en un monstruo verde gigante.